El maestro de la arquitectura brasileña firma las más famosas obras del país. Y lo mejor es que usted puede ver muy de cerca.

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Brasil está repleto de lugares exuberantes, en que cada construcción cuenta un poco de sus historias. Existen diversas ciudades donde las arquitecturas colonial, modernista, natural y urbanista se muestran presentes también en los días de hoy. Sin embargo, no se puede conocer la arquitectura brasileña sin hablar del consagrado arquitecto Oscar Niemeyer y de sus obras.

Su firma está por todos lados, por casi todo el país. De él son los proyectos de las principales obras monumentales que forman parte de la identidad de Brasilia, capital federal, desde su concepción. E incluso cuando se está fuera del eje turístico clásico, es posible toparse con alguno de sus proyectos, menor, pero muy encantador.

Prepárese para un viaje en las curvas y grandiosidad de obras históricas. Donde sea que usted esté, querido viajero, los trazos modernos de la arquitectura brasileña estarán cerca.

Igrejinha de Nossa Senhora de Fátima – Brasilia

Primer templo de mampostería de Brasilia, fue diseñado por Oscar Niemeyer a pedido de la primera dama Sarah Kubistchek, esposa del entonces presidente en la época Juscelino Kubistchek, que deseaba pagar una promesa hecha a nombre de la salud de su hija. La capilla, cuya arquitectura hace referencia al sombrero de las monjas, fue construida en 100 días. En su interior y en la fachada hay azulejos azulados de Athos Bulcão.

Palácio da Alvorada – Brasilia

Primer edificio construido en mampostería en Brasilia, el Palacio está entre las más importantes edificaciones del modernismo arquitectónico brasileño. Ubicado en la orilla del Lago Paranoá, en una península, abriga a la residencia oficial de la presidencia. El palacio tiene columnas externas que recuerdan a las redes extendidas en balcones, como las que contorneaban a las mansiones coloniales.

Conjunto da Pampulha – Belo Horizonte

Cuando Juscelino Kubistchek fue electo alcalde de la capital mineira, Belo Horizonte, convocó al arquitecto Oscar Niemeyer para que diseñara un barro entero dedicado al esparcimiento, con casino, club, iglesia y restaurantes. El proyecto de Pampulha, inspirado en las curvas del arte barroco, fue concebido y diseñado en una noche y es una de las atracciones imperdibles de la ciudad.

Passarela do Samba – Río de Janeiro

Popularmente conocido como Sambódromo, el centro del carnaval carioca se ubica en la avenida Marquês de Sapucaí, en la ciudad maravillosa, o sea, en Río de Janeiro. En la parte final de la pasarela, las gradas se separan para abrir espacio a la monumental Praça da Apoteose, señalada por un gran arco. Allí también está el Museu de Samba.

Museo de Arte Contemporáneo – Niterói (RJ)

El Museo de Arte Contemporáneo cuenta con un terreno libre de construcciones, que realza las formas casi abstractas del edificio, que parece flotar sobre el paisaje.

Ibirapuera – São Paulo

El Parque Ibirapuera de São Paulo tiene una belleza única. En su marquesina, la forma obtiene libertad, conectando los pabellones, los espacios culturales y los de esparcimiento del complejo.

Edificio Copan – São Paulo

Una ola en el centro de la metrópolis para homenajear a São Paulo. El Edificio Copan es así: la robustez del concreto armado es rota por la sinuosa ligereza en el proyecto moderno.