No sólo de samba, feijoada y caipirinha vive el brasileño. Si busca una experiencia diferente de eso, este post es para usted.

Agregar a favoritos Eliminar de favoritos

Para vivir como un típico brasileño, usted no necesita mucha cosa. Llene la maleta de entusiasmo, disposición y aproveche lugares increíbles, comida deliciosa y, principalmente, lo mejor que el país tiene para ofrecer: la alegría del brasileño.

Vacaciones: Los brasileños adoran las vacaciones, y si son al aire libre, todavía mejor. Probar trocitos de fruta típica de muchos estados, comer moqueca (guiso típico brasileño generalmente con mariscos) como si estuviera en Bahia o incluso probar una de las combinaciones más populares – y sabrosas – ofrecidas en los puestos: pastel con caldo de caña de azúcar, planta que produce productos tales como azúcar y alcohol. Al brasileño también le encanta frecuentar las ferias de ropa y artesanía esparcidas por las ciudades. La Feria Hippie de Belo Horizonte, en la capital mineira, y la famosa 25 de março, en São Paulo, son ferias bastante tradicionales en el país: usted encuentra de todo un poco: bisutería hecha a mano, ropa barata, comidas mineiras y productos exclusivos. Usted puede vivir esa experiencia en las ciudades de São Paulo, Salvador, Río de Janeiro, Brasilia y Belo Horizonte.

Churrasco y cerveza: No importa el momento: el brasileño adora la carne asada con una cerveza helada. Si está en compañía de amigos y familiares, cerca del mar o alrededor de una piscina, el día será perfecto. Usted podrá apreciar un buen churrasco en las ciudades de São Paulo, Río de Janeiro e Florianópolis.

Ir a cascadas, ríos y lagos: No todos los estados brasileños son privilegiados con un inmenso mar azul. Pero como en Brasil no falta belleza natural, los brasileños aprovechan – ¡y muy bien! – lindas cascadas, ríos y lagos cercados de vegetación tropical, amigos y mucha agua fresca para refrescarse. Usted podrá refrescarse en las cascadas de Pirenópolis (GO), Chapada Diamantina (BA), Diamantina (MG).

Baile: Si hay música, habrá un brasileño bailando. La alegría del brasileño está en el batuque de los tambores, en los bailes regionales, en los de la calle, en los de salón. En el país los brasileños acostumbran reunirse en la casa de un amigo para divertirse al sonido de todos los ritmos y con el mismo objetivo: bailar hasta que aparezca el sol. Si alguien lo invita, piense dos veces antes de decir "No".

Pasear en el Centro Comercial: Ir al centro comercial en Brasil no es sinónimo sólo de compras: es también un programa social. Es pasear entre las tiendas comentando sobre moda con las amigas, es relajarse con una buena película en el cine, es enfrentar la fila de los juguetes sólo para ver la sonrisa en el rosto de los niños, es ir por décima vez al mismo restaurante sólo para degustar ese platillo delicioso y, principalmente, toparse con personas queridas y saciar las ganas de verlas. ¡Aproveche para entrar a ese clima y además hacer algunas compras!

Tomar açaí: El calor brasileño requiere delicias heladas, y una de las más tradicionales en el país es el açaí. Fruta típica del Norte de Brasil, rico en vitamina E y muy utilizada en la gastronomía de Manaus, los brasileños acostumbran amenizar el calor con una deliciosa tigela de açaí (Una especie de smothie hecho de esa fruta) y añadir algunos complementos también típicamente brasileños, como jarabe de guaraná (fruta nativa de la Amazonía) y frutas. Usted puede disfrutar con una tigela de açaí en las ciudades de Manaus, Río de Janeiro y São Paulo.

Programas de domingo: Llevar a los niños a uno de los lindos parques o a los divertidos circos del país es un típico programa de domingo entre los brasileños. Los juegos están llenos de niños: hay palomitas de maíz y algodón dulce (dulce hecho de azúcar cristalizada) por todos lados y muchas sonrisas. Usted puede divertirse con parques y circos en las ciudades de Brasilia, São Paulo, Belo Horizonte, Río de Janeiro.