Principales itinerarios amazónicos reservan caminatas por la selva, paseos en barco y contacto con el hombre nativo.

Agregar a favoritos Eliminar de favoritos

Visitar la Amazonia es encontrarse de golpe con el segundo río más largo del mundo, el Amazonas. Nace en el sur de Perú y cruza prácticamente toda la región norte de Brasil antes de desembocar en el Océano Atlántico. En Manaus, puede hacer un paseo que lo lleva al punto de encuentro de dos de sus afluentes: el Rio Negro, de aguas oscuras, y Solimões, de aguas color rojizas. La vista es increíble: dos coloraciones distintas que se cruzan para formar el Rio Amazonas.

Con una extensión de casi 7 mil km de largo y más de mil afluentes, es el hogar de numerosas especies, algunas todavía no reconocidas. En la cuenca amazónica, se estima que viven más de 2,1 mil tipos de peces: como pirañas, arawana, pirarucus y muchos otros. La Amazonia también tiene la más amplia colección de plantas vivas y de especies animales del planeta, que se presenta como santuario verde para ser protegido por el bien de toda la humanidad.

Durante todo el año, los turistas pueden aprovechar la estacionabilidad de la selva (donde viven las comunidades, principales responsables de su conservación), lo que permite vivir la naturaleza local en temporada de inundaciones, cuando se llena de agua, y de seca. Los itinerarios son opciones de ecoturismo e incluyen caminatas por la selva, paseo en canoa por senderos acuáticos, experimentación de comidas típicas y contacto con el estilo de vida de comunidades costeras y de algunas tribus indígenas de la Amazonia. Uno de los itinerarios lo llevan a través del Parque Ecológico de Lago Janauari, y le prometen un paseo inolvidable. La puerta de entrada a la selva es Manaus, capital de Amazonas.